La Psicología cognitivo-conductual busca solucionar los problemas de las personas centrándose en los dos componentes fundamentales de conducta: los pensamientos inadecuados o dañinos para la persona y los comportamientos que se derivan o influyen en ellos (por ejemplo si temes ir a un centro comercial porque te dan miedo las aglomeraciones, dejas de ir, y al hacerlo, tu miedo aumenta porque crees
que las consecuencias serán desastrosas).
Para solucionar esos problemas la Psicología Cognitivo-conductual utiliza técnicas muy eficaces y contrastadas que permite controlar y mejorar su sintomatología inicial.